GUERRA DE GALLOS

Cuando un hecho se repite con determinada frecuencia y es aceptado socialmente por los participantes y observadores, por lo general llega a convertirse en tradición. Pues bien, podemos decir que la Guerra de Gallos ya es casi una tradición al cierre de cada temporada y sin temor a equívocos, constituye uno de los mayores atractivos del espectáculo, tan es así que gran parte de los asistentes se interesan más por ver la “Guerra” que las peleas concertadas para ese día.

Se trata de una gran pelea donde participan a la vez no menos de cinco ni más de quince gallos de distintos criadores, cuyos pesos oscilan desde 3 hasta 3 ½ libras para la primera división y de 3 ½ libras en adelante para la segunda.

Por sus características y especificidades, tiene sus reglas especiales, siendo los aspectos más significativos:

¨ Los gallos participantes pueden ser de cualquier raza y edad.

¨ Por lo general se utilizan gallos con algunas deficiencias, que desde luego, no serán limitantes, pudiendo si se desea echar gallos reconocidos, sean pollones o peleados.

¨ Se armarán con espuelas postizas o naturales, convenidas al mismo tamaño para todos (22 a 25mm).

¨ Se designa un Juez Principal y un Soltador-Ayudante para actuar durante la pelea y decidir los que van siendo eliminados.

¨ A la hora establecida, casi siempre al finalizar la función, se sueltan al unísono y por cada uno de sus criadores al centro del redondel, y comienza la gran pelea con una duración máxima de 30 minutos.

¨ Se declaran perdedores y van siendo retirados del ruedo los que son muertos, los que permanecen tumbados por un minuto consecutivo, los que se huyen. El que se aparte de la pelea durante 15 segundos por estar ciego, mal herido o cobarde, será incorporado por el Soltador-Ayudante hasta tres veces, si persiste, se declara perdedor y se retira.

¨ Al final debe quedar un triunfador, pero puede darse el caso de que a los 30 minutos aún queden dos o más contendientes, entonces para éstos se declara TABLAS. Independientemente al premio institucional, si se permite y los criadores así lo acuerdan previamente, harán una apuesta especial con determinada cantidad, por lo que el ganador obtendrá tantas veces lo pactado como gallos eliminados y en caso de TABLAS, se repartirá a partes iguales entre los que llegaron al final.

Como todo en la vida, esto tiene sus defensores y detractores, no obstante se mantiene porque gusta y no es mi objetivo discrepar ni incentivar a que se haga, es un espectáculo muy emocionante y a la vez divertido, que en lo particular he disfrutado siempre con mucho agrado.