LA AFICIÓN A LAS PELEAS DE GALLOS EN VENEZUELA 

Reconocida como lenguaje representativo de los pueblos de América, la pasión por las peleas de gallos es heredada por los conquistadores. Se estima que en 1515, arriba por Cumaná el primer ejemplar español. A casi 500 de distancia, Venezuela ocupa el sitial de honor en el universo. Carúpano es una base gallística por excelencia

Una de las tradiciones populares que desde tiempos coloniales ha persistido sin alterar su esencia, es sin duda alguna, la efervescencia que genera la afición a los gallos. Considerada por el Instituto Cultural Venezolano como una actividad pública y recreativa tradicional de profunda raíz histórica contentiva de elementos étnicos sustentados en la tradición oral, que de generación en generación se fortalece como tradición familiar. Como todos los juegos típicos y de acervo cultural comparado a las fiestas y expresiones comunitarias, la actividad gallística forma parte de la identidad de los venezolanos.

Partiendo de las técnicas de investigación y exploración imprimidas por el Censo Cultural realizado entre el 2004 y 2006, se determinó que la afición a los gallos y el oficio que esta produce durante la etapa de cría y preparación de los ejemplares, representa un movimiento social que se multiplica con el transcurrir de los años. El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural y la Ley de Protección para la Fauna Domestica, Libre y en Cautiverio, refrendada por la Asamblea Nacional en el año 2009, establece en su artículo 14, sobre el tratamiento que merece esta disciplina considerada por los galleros como, el deporte de los caballeros, calificativo endosado a quienes practican esta actividad la cual reúne códigos de honor referidos en la palabra de sus seguidores y respeto por los bravucones emplumados. El periodista Ricardo García, desde el año 2007, viene publicando semanalmente por el Diario de Sucre, trabajos inéditos sobre la actividad gallística en América Latina, Venezuela y muy especialmente en el estado Sucre. Los Gallos Cultura y Tradición Popular, se ha sostenido a las técnicas de periodismo para indagar y publicar materiales históricos y anecdóticos relacionados con la actividad gallística y sus personajes. García destaca que el poder legislativo esgrime a los Municipios como los rectores y reguladores de la actividad popular dedicada a las peleas de gallos y la aprobación o no de centros gallísticos o galleras.